Tiempo de Noticias – Una teoría conspirativa es la creencia de que ciertos eventos o situaciones son secretamente manipulados por fuerzas poderosas con intenciones malvadas, tramas secretas dirigidas por poderosos actores que quieren destruir al mundo y hundir a la humanidad.
Siempre han existido teorías de conspiración, sin embargo, durante la pandemia se han hecho más presentes, aprovechándose de la incertidumbre, la vulnerabilidad, y por la oportunidad que ofrecen las redes sociales: La fórmula perfecta para propagar este tipo de teorías con mucha más efectividad que antes. Las teorías ofrecen un contrapeso psicológico, una sensación de control, una narrativa interna para encontrarle sentido a un mundo que parece no tenerlo.
¿Qué es el pensamiento crítico? El pensamiento crítico se caracteriza por un proceso que analiza la evidencia y argumentos de forma racional, escéptica y sin sesgos. Es un proceso intelectual disciplinado y riguroso donde se conceptualiza, aplica, analiza, sintetiza y evalúa hábilmente la información obtenida por la observación, razonamiento o la comunicación (Scriven & Paul, 2007). Las personas vehementes aferradas a las teorías de conspiración, tienden a exagerar en el pensamiento crítico, obteniendo una percepción alterada de las circunstancias, percibiéndose a sí mismos como los “verdaderos críticos” que ven la “verdad” que otros ignoran. No obstante, estas personas a menudo ven violados sus derechos humanos, ya que están convencidos de que todo el sistema está en contra de ellos. Las ideas delirantes acaparan toda su vida, sintiendo a la misma vez, la necesidad de propagar la “verdad”. Están convencidos de que la conspiración no ha sido expuesta públicamente y sigue operando de manera secreta. Desarrollan desconfianza y rechazo rotundo a todo lo que proviene del sistema; sus vidas se transforman en una lucha constante contra el sistema, negando y evadiendo todas las reglas de la sociedad, ya que estas, están fundadas con un solo objetivo: engañar y destruir a la humanidad. Es algo similar a lo que sucede con la esquizofrenia paranoide.
Las teorías de conspiración son un caldo de cultivo para trastornos mentales y pueden ser muy peligrosas, especialmente si se ponen en riesgo la salud pública, la convivencia y la democracia. Los grupos propagadores, entre los cuales se encuentran extremistas, utilizan fotos y videos falsos para obtener más seguidores, y para propagar y aumentar la desconfianza hacia las autoridades y las instituciones democráticas. No menos peligroso, es la propagación de la desconfianza hacia la medicina y la ciencia. Muchas de las teorías de conspiración van dirigidas en contra de estas, un ejemplo es la descabellada teoría de que las torres de telefonía celular 5G se estaban utilizando para activar microchips ocultos en las vacunas o que la tierra es plana pero la NASA nos quiere hacer creer que es redonda. Muchas de las teorías conspirativas escapan a todo sentido coherente de la realidad, generando una paranoia colectiva que incitan a la radicalización y al desarrollo de un estado mental y a una actitud enfermiza que, en cada varios casos, incita a cometer atentados contra grupos sociales o instituciones.
Concluyendo, el pensamiento crítico es fundamental para lidiar con información, revisando la coherencia de las ideas que estamos dispuestos a aceptar antes de aceptarlas. Debemos tomar más consciencia sobre el manejo de la información en las redes sociales y a quiénes apoyamos creyendo fácilmente lo que nos presentan y propagando el contenido.
Lic. María Inés Landache – Tiempo de Noticias
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