Tiempo de Noticias – La detección de influenza aviar en la Laguna Garzón encendió las alertas sanitarias en el departamento de Rocha y motivó la activación inmediata de protocolos de control y vigilancia por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). El hallazgo se produjo a partir de un ejemplar de cisne coscoroba encontrado sin vida, lo que llevó a realizar análisis que confirmaron la presencia del virus.
Hasta el momento, las autoridades informaron que son diez las aves silvestres muertas registradas en la zona, todas vinculadas al ecosistema de humedales costeros. Estos ambientes, ricos en biodiversidad, funcionan además como punto de descanso y alimentación para aves migratorias provenientes de distintas regiones del continente, lo que aumenta la probabilidad de introducción de enfermedades.
Como parte del operativo sanitario, equipos técnicos realizaron 64 inspecciones en predios rurales cercanos, verificando la presencia de aves domésticas, las condiciones de bioseguridad y posibles riesgos de transmisión. Durante estos recorridos se tomaron muestras biológicas que fueron enviadas a laboratorios especializados para determinar el alcance del foco y su posible evolución.
Según la información oficial, hasta ahora no se han detectado casos en aves comerciales ni en establecimientos productivos, lo que representa un dato clave para la industria avícola nacional. Las autoridades consideran fundamental mantener esa situación, ya que una propagación hacia la producción podría generar consecuencias económicas y sanitarias de gran magnitud.
La coordinación de las acciones estuvo a cargo del Sistema Nacional de Emergencias junto al MGAP, con participación de técnicos, autoridades departamentales y personal especializado en sanidad animal. El objetivo principal es contener el brote dentro de la fauna silvestre y evitar su expansión hacia entornos productivos o urbanos.
Desde el gobierno se exhortó a la población a no manipular aves enfermas o muertas y a reportar cualquier hallazgo sospechoso a las autoridades correspondientes. El contacto directo con animales afectados puede favorecer la propagación del virus a otras aves, especialmente en zonas rurales donde conviven especies domésticas y silvestres.
También se hizo hincapié en reforzar las medidas de bioseguridad en granjas y establecimientos avícolas, incluyendo el control del acceso de personas y vehículos, la desinfección de instalaciones y la protección de los galpones frente a la entrada de aves silvestres.
En paralelo, las autoridades sanitarias buscaron llevar tranquilidad a la población respecto al consumo de productos avícolas. Se reiteró que la carne de ave y los huevos correctamente manipulados y cocidos no representan riesgo para la salud humana, siempre que provengan de circuitos habilitados y controlados.
El monitoreo continuará en los próximos días con nuevas inspecciones y análisis, especialmente en zonas cercanas a cuerpos de agua y áreas de concentración de aves migratorias. Rocha permanecerá bajo vigilancia reforzada debido a su importancia ecológica y a su papel como corredor biológico en la región.
La detección temprana y la respuesta coordinada entre organismos nacionales y departamentales son consideradas claves para contener la situación y proteger tanto la producción avícola como los valiosos ecosistemas del este del país.
Tiempo de Noticias / Redacción
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